Pico Pobeda (7439 m). Parte 1.


Tian-Shan Central. El glaciar Zvyozdochka de 25 kilometros, afluente del glaciar Inilchek Sur, que se va a las alturas de siete mil de la sierra Kokshaal-Tau. Y a pie de este muro glacial – un equipo de topógrafos del Ejército Rojo, bajo la dirección de P.N.Rapasov. En el mapa se ponen contornos de los glaciares, líneas de las sierras, marcas de las alturas de las cimas. El otoňo de 1943. En las montaňas ya es un invierno severo, pero la gente trata de terminar los levantamientos del terreno. El calculo de muchas marcas dice que altura es 7439,3 m. ¿Es un error? Hasta ahora ha sido sabido que la cima más alta de Tian-Shan es el pico Khan-Tengri – tiene “sólo” 6995 m de altura. La llamaron – el pico Pobeda. Las personas, que habían hecho este descubrimiento, fueron premiadas con la Medalla Grande de oro de Semyonov-Tian-Shanskiy.
El Pico Pobeda – es la montaňa de siete mil metros más norte del mundo, una cima – adivinanza, con un carácter especial. La historia de su conquista está llena de heroísmo, alegría y victoria.
El pico Pobeda no es un punto. Él comienza en la frontera de las sierras más altas de Tian-Shan – Meridional y Kokshaal-Tau. La sierra Meridional se apoya en el sur con el muro de hielo Kokshaal-Tau. En el lugar de unión la altura es 7003 m. Es la cima oriente del pico Pobeda. Desde ella la cresta va al oeste, primeramente baja un poco, después se acerca al pendiente que fue nombrado por alpinistas como el Pico de Armenia Soviética, y después de un descenso pequeňo da a la cuesta de la cima principal pico Pobeda. La cima no es usual: esta cresta, es bastante aguda, al oriente es de rocas y al oeste es glacial, de extensión de unos 1500 m. Después al oeste la cresta baja por tres salientes bastante escarpados hasta la altura de 6900 m y continua hasta un ascenso pequeňo (6918 m). Con esta altura termina el macizo del pico Pobeda de 10 kilometros. La sierra Kokshaal-Tau continua al oeste, tiene en próximos 20 kilometros las ascensiones de 6744, 6565, 6088 m.
El 1936 era un aňo de las victorias y tragedias en Tian-Shan Central. Dos equipos de los alpinistas de Almá-Atá y Moscú, bajo la dirección de E.Abalakov realizaron las ascensiones al Khan-Tengri. Pero durante el descenso los participantes del segundo equipo sufrieron unas congelaciones grandes que provocó la muerte de alpinista Lorens Saladin y unas amputaciones graves de Vitaliy Abalakov y Mijail Dadiamov. “¡Socorrer al equipo de Abalakov!” – tales títulos aparecieron en los periódicos de Almá-Atá en septiembre, y en el fin del mes los alpinistas de Moscú recibieron a los héroes de Khan-Tengri en la estación de Kazan.
A causa de los accidentes, por mucho tiempo cerraron los resultados que habían alcanzado Khan-Tengri. De la cima “El Dueňo de los espíritus” los alpinistas fijaron que al sur de ellos se alza una cima, que rivaliza por la altura con Khan-Tengri. Esa cima estaba en algún lugar en los cursos superiores del glaciar Zvyozdochka.
Dentro de dos aňos la expedición de los alpinistas a la cabeza de un investigador famoso de Tian-Shan cadetráctico A.A.Letavet se dirigió hacia una cima desconocida. Es conveniente decir que en 1937 el mismo August Andreyevich Letavet prestó la atención a la cima desde el pico Karpinskiy.
La expedición del 1938. En 1936 Leonid Gutman era el insructor de la expedición. Escribían mucho sobre una severidad insólita de este “rincón podrido” de Tian-Shan, sobre la nieve movediza, pero el equipo de Gutman por primera vez tuvo la ocasión de probar sobre sí. Es difícil imaginar ahora cómo tres komsomoles teniendo un equipamiento de los 30 pudieron vencer un viento de huracán, el frío de 30 grados y el 19 de septiembre subir a la cima, a la cual dieron el nombre Pico de 20 aňos de UJCLU (La Unión de Juventudes Comunistas Leninistas de la URSS). Sin embargo, eso no era un descubrimiento todavía. Los mismos alpinistas hicieron así que habría que descubrirla de nuevo dentro de 5 aňos. En primer lugar, porque ellos pensaban que Khan-Tengri era la cima más alta de Tian-Shan y excluyeron la posibilidad que aquí podría estar una montaňa de siete mil metros. Según un viejo aneroid, ellos anotaron la altura de la cima – 6930 m. En segundo lugar creyeron que una cresta larga de cima que se alejaba y se escondía en las nubes era “una cima desconocida, que con un cuchillo agudo cortaba la espesura de las nubes”. Tengo que decir que la comparación de las fotografías tomadas por Gutman y Ivanov desde la cima del pico 20 aňos de UJCLU de 1938 con las fotografías del grupo de V.Abalakov que había subido al pico Pobeda en 1956, nos demostró que habían hecho del mismo lugar. De este modo fue demostrada la identidad de los picos 20 aňos de UJCLU y Pobeda, y también fue fijado que la primera ascensión había sido realizada el 19 de septiembre de 1938 por Leonid Gutman, Eugeniy Ivanov y Aleksandr Sidoryenko.
El descubrimiento del pico Pobeda como una montaňa de siete mil metros suscitó gran interés a nueva cima, en la cual todavía no había puesto los pies nadie como mushos pensaban.
Los alpinistas de Almá-Atá bajo la dirección de E.Kolokolnikov fueron los primeros que salieron para asaltar el pico Pobeda. En la expedición participaban tales alpinistas experimentados como A.Ivanov, A.Bagrov (de Moscú) y P.Semyonov (de Leningrado). El grupo de expedición hizo una tentativa de ascender por la vía, que fue pasada por L.Gutman y sus compaňeros. Sin embargo los alpinistas no pudieron pasar aun de 6000 m: todos fueron tirados por el alud; por dicha, todos se quedaron sanos y salvos.
Este caso hizo a los alpinistas ser más prudentes y no hacer unas tentativas de asalto rápido sino que investigar profundamente nuevos itinerarios hacia la cima. En 1952 y 1953 las expediciones de alpinistas de la región militar de Turkestán, bajo la dirección de V.Ratsek, organizan un reconocimiento minucioso del macizo del Pico Pobeda y su cresta de este. Examinando los accesos al pico Pobeda, los alpinistas suben a los cursos superiores del Inilchek Sur y realizan una ascensión al pico Druzhba (dirigente es V.Nozdryujin).
En 1954 en los cursos superiores del glaciar Inilchek de nuevo aparecen los alpinistas de Almá-Atá que realizan el ascenso al Khan-Tengri (dirigente es V.Shipilov).
El 1955 aňo. Dos expediciones se dirigen al pico Pobeda. Los alpinistas de TurkVo y Uzbekistán a la cabeza de V.Ratsed eligen un itinerario por una cuesta del norte (el itinerario de Gutman), y los montaňeros de Almá-Atá bajo la dirección de E.Kolokolnikov decidieron pasar la cresta de oriente de 6 kilómetros. Este camino es largo, no baja menos de 6900 m, pero no es peligroso de aludes.
La sección de alpinismo de URSS (en aquel momento así se llamaba La Federación del alpinismo) insistentemente recomendaba juntarse a las expediciones. Pero por lo visto, cada de ellas quería cocechar “los frutos de la victoria” independientemente. Pues así fue establecido el orden de las ascensiones, para que siempre estuviera una reserva grande abajo por si necesitara el socorro. Los de Almá-Atá tenían que ir primeros. Y sólo después de su descenso podrían comenzar el ascenso los alpinistas de Uzbekistán. Sin embargo los participantes jóvenes de ambas expediciones, ambicionando a estar en la cima primeros, forzaron los acontecimientos.
El 12 de agosto el último grupo de la expedición de Kazajistán subió al campamento básico (4200 m), y ya el 13 de agosto terminan la preparación para el ascenso. El grupo de 16 participantes a la cabeza del maestro del deporte V.Shipilov salen para asaltar la cima el 14 de agosto. Un montaňero experimentado, maestro del deporte y dirigente de la expedición E.Kolokolnikov entendía que era muy peligroso e irrazonable apresurarse para realizar una ascensión tan seria, pero perdió el control bajo el colectivo y se confió a los deportistas fuertes pero aun no suficiente experimentados. M.Grudzinskiy y A.Suslov estaban en contra, pero no lo tomaron en consideración.
El 15 de agosto el grupo estuvo en los superiores del glaciar Zvyozdochka, en altura de 5100 m. Al mismo día, las expediciones de TurkVo y de Comité de Uzbekistán de cultura física perturban directas instrucciones del orden de las ascensiones. El equipo bajo la dirección de E.Naguela sale a asaltar la cima por la cresta del norte. Por la noche de aquel mismo día el grupo de V.Shipilov vio las seňales luminosas, de este modo supo que los alpinistas de Tashkent ya salieron al itinerario sincrónico. Decidieron aun más forzar el ritmo de su ascensión. El 16 de agosto, pasando la ataguía del puerto Chon-Teren, subió hasta la altura 5800 m, y el 17 de agosto alcanzó la cima 6350 m. Aquí P.Menyailov tiene unos dolores de cabeza vivos y con A.Semchenko, N.Shevchenko y R.Tarodin fue enviado abajo. Y el grupo que se quedó, 12 personas, continuaba el ascenso y el 18 de agosto pasó la noche en altura de 6800 m. Al día siguiente hacía buen tiempo, y el grupo pudo subir sólo un poco más de 100 metros y vivaqueó en altura de 6930 m, menos que 100 metros de la cima de Oriente del pico Pobeda.
Hacía un buen y tranquilo tiempo. Parecía que nada presagiaba malo. Subiendo más y más cerca a la cresta de la montaňa, los alpinistas que no habían pasado una aclimatación de altura, perdían las fuerzas con una rapidez increíble. En aquel día ellos pudieron subir sólo a 100 metros por un camino difícil técnicamente. Los alpinistas agotados pusieron las tiendas de campaňa a toda prisa, las fijaron mal y no protegieron del viento: no prestaron atención a los nubes que aparecieron en el oeste, que predecían empeoramiento del tiempo.
Todo comenzó a las 11 de la noche. De repente el tiempo comenzó a agraviarse, y cerca de las 2 de la noche hizo mucho viento, la nieve cegaba las tiendas de campaňa. Los alpinistas estaban muy apretados (la altura se salía con la suya), ya perdieron la voluntad y fuerzas. Luchar con el elemento podían pocos. La mayoría continuaba yacer en la tiendas de campaňa cubiertas de la nieve, y sufría de falta del aire. Después empezaron a cortarlas con el cuchillo para aspirar el aire fresco. La nieve y el frío llenaba las tiendas de campaňa – eso un pelígro de congelaciones. A toda marcha, agarrando los sacos de dormir y tirando todo el resto, ellos se arrastraron a una tienda de campaňa intacta. Pero no podía contener 12 personas. Amaneció. Antes el dirigente V.Shipilov ordenó cavar una cueva no saliendo de tienda de campaňa. Pero como demostraron las excavaciones de socorristas, la tentativa de abrir la cueva no se acabó con éxito: capa de nieve era fina y más lejos había el hielo. Pudieron excavar un nicho pequeňo en el cual se escondían los que quedaron sin refugio. El 20 de agosto el dirigente manda bajar a U.Usyonov y B.Siguitov para la ayuda. Y dentro de unos minutos dice que bajen todos los que tienen todavía las fuerzas. A.Suslov se incorpora a Usyonov y Siguitov. Después se reunen aun cuatro- E.Rispayev, R.Selidzhanov, V.Ankudimov y A.Goncharuk. Después de tentativa de bajar por una cuesta de hielo el cuatro regresa. Otros tres siguen bajando. En altura de 6400 m pierden la orientación y se van hacia bajo a la cuesta de la cresta de oriente. Intentando subir atrás a la cresta se muere Suslov. Usyonov se queda con el cuerpo de Suslov, y Siguitov solo sigue descender por la cresta. Usyonov teniendo miedo de congelarse, el 22 de agosto deja el cuerpo de Suslov y también descende, el 23 de agosto está en el glaciar Zvyozdochka en altura de 5000 m y cae en la grieta. El 24 de agosto le encuentra el equipo de socorro de la expedición de Kazajistán.
Sobre esta tragedia cuenta uno de 12 participantes del equipo que por milagro quedó vivo - Ural Usyonov. En su cuento él describe exactamente el curso de las cosas en el último campamento del equipo de V.Shipilov el 19-20 de agosto.
El 27 de agosto la selección de los montaňeros de ВЦСПС ya terminó las ascensiones en la región de los estribos del sur de la Sierra Zaalay. Porque fue recibido un radiograma de gobierno con el orden de organizar urgentemente un equipo de socorro, llegar a la ciudad Osh donde iba a esperar un avión para transportar el equipo en la región del pico Pobeda a acudir un auxilio a los alpinistas de Kazajistán. El equipo de socorristas estuvo asombrado porque sabían que en la región del pico Pobeda estaban dos gran expediciones. El equipo de socorristas recibió un radiograma de Spartak firmado de V.Abalakov y A.Borovikov. Ofrecían su ayuda. La solidaridad de alpinistas funcionaba sin fallos.
El 29 de agosto supimos que A.I.Mikoyan se dedicaba a la organización del socorro a los alpinistas. Eso significaba, que había ocurrido algo grave. El 29 de agosto un avión especializado nos llevó a Frunze y el 30 de agosto a Przhevalsk. En el hospital de Frunze yo conversaba con U.Usyonov. Su relato era muy importante para nosotros: eso podía reducir las busquedas de siniestrados. En nuestro equipo entraban unos montaňeros conocidos, alpinistas experimentados – A.Kovirkov, P.Skorobogatov, B.Dmitriyev y también D.Klishko, A.Shkrabkin. Todavía no sabíamos que había pasado con el equipo de Shipplov: el relato de Usyonov no aclaró la situación mucho.
El 3 de septiembre por la noche estuvimos en el campamento en el glaciar Zvyozdochka. Allí aclaramos que el grupo de Shipilov corre fortuna. Nos enteramos de eso de Usyonov, que había sacado de la grieta por N.Shevchenko y P.Menyailov el 24 de agosto. Comenzó el socorrismo, bajo la dirección de E.Kolokolnikov y V.Ratsek, y el 28 de agosto dirigió sólo Ratsek porque Kolokolnikov estaba enfermo.
El 25 de agosto fue llamado el equipo de asalto de la expedición de Uzbekistán de la cresta norte. El equipo bajó al campamento básico 2, y el 27 de agosto fue organizado un equipo de socorros. Tenía que ir por camino del equipo de Shipilov. Sin embargo ese grupo movía muy despecio y sólo el 1 de septiembre subió al superior del glacira Zvyozdocka al campamento de 5100 m. Tardó más de 4 días para el itinerario aunque solían pasarlo por 1 día. El grupo no hacía tentativas de subir a la cresta y el 2 de septiembre fue llamado abajo. El drigente del grupo Ratsek no mostró perseverancia, conformandose con lo que por 10 días de trabajo ni uno de los grupos alcanzó aun el puerto Chon-Teren. En aquel mismo tiempo el grupo de la expedición de Kazajistán bajo la dirección de Semchenko, en los superiores del glaciar encontró un cadáver del participante del equipo de asalto A.Goncharuk que se había muerto del agotamiento. Junto con el grupo de V.Narishkin el grupo de Semchenko alcanzó el campamento de 5100 m el 26 de agosto, pero no intentaba de subir al puerto Chon-Teren a causa de mal tiempo, y el 31 de agosto fue llamado abajo para descansar por V.Ratsek.
El 31 de agosto el grupo de socorros de los campamentos de alpinistas de Almá-Atá llegó al glaciar Zvyozdochka. P.Shumijin era su dirigente. Ese grupo subió al campamento de 5100m el 2 de septiembre, y el 3 de septiembre llegó al puerto Chon-Teren. No descubrieron ningunas huellas en el puerto, y en aquel mismo día bajaron atrás. Nos encontramos en el campamento de la expedición uzbeka, todos coincidieron en que fue imposible subir del glaciar Zvyozdochka hasta el grupo de Shipilov en tales condiciones temporales. Pero eso no nos confundió. El 4 de septiembre salimos hacia arriba y el 6 subimos al puerto Chon-Teren. Los 6 y 7 de septiembre se desenfrenaba ventisca, pero la esperanza buscar a alguien vivo del grupo de Shipilov daba muchas fuerzas y subimos más y más. El 7 de septiembre encontramos el lugar de caída de B.Siguitov. Allí estaba una bayoneta del piolet, lo que demostraba que había ocurrido un accidente. Pronto encontraron una tienda de campaňa llena de los productos del grupo de A.Semchenko. Aquel día no pudieron subri más arriba de 6300 m. Al día siguiente la ventisca se encalmó un poco y de nuevo subimos. En altura de 6400 m en una cresta ancha plana hallamos V.Ankudimov ya helado. Eran ya 12. Decidimos quedar las mochilas y ir hacia arriba sin equipaje; parece que cerca deben de estar los otros. A las 16 de nuevo encontramos un hombre. Era P.Cherepanov, uno de los participantes más fuertes del equipo. Él estaba acostado de lado acurrucándose. El piolet está clavado cerca de su cabeza. Quizá se acostó para descansar y se heló. Lo enterramos aquí haciendo un nicho en el hielo.
Ahora ante de nosotros se alza una cuesta de hielo escarpada de cien metros. A la izquierda – unas fallas de neviza y precipicios. A la derecha es un muro, que se escarpa al glaciar Zvyozdochka. Hacia el precipicio baja una cuerda. El fin inferior de cuerda no está fijado, al lado está una mochila. No hay nada más. Para llegar hasta la cuerda y mochila, hay que atravesar una cuesta escarpada de hielo, y tardará todo el resto del día para realizarlo. Arriba no está lejos el campamento de Shipilov del que nos había relatado Usyonov. Allí pueden estar seis personas, del destino de las cuales no sabemos nada. Decidimos ir hacia arriba. En dientes delanteros de crampones con un aseguramiento de gancho pasamos una cuesta de hielo. Salimos al lugar de fijación de la cuerda. Un saliente pequeňo. Cerca están dos tiendas de campaňa rotas. La ropa tirada. Los pioletos están en desorden además son nuevos, y los crampones. Por lo visto, los tiraron antes de descender; porque eran una carga excesiva para ellos. Allí por un hielo escarpado, donde se acaba la cuerda, los alpinistas agotados ya no podían mantenerse y caían por un muro de 1800 metros al glaciar.
Investigamos el campo. A la izquierda está una tienda de campaňa más, y más arriba – un nicho cubierto de nieve. Pensabamos que era una cueva y comenzamos a cavarlo. Pero no, era sólo una cavidad en la cuesta. En aquella cavidad estaban la ropa de abrigo, productos, gasolina, infiernillo – todo lo necesario para sobrevivir. Pero no hay gente. Palpamos todo alrededor con unas sondas de alud – pero no hay nadie, ni cueva. El lugar está en una cuesta escarpada y no conviene para el vivaque, además durante un viento o ventisca. Cerca, a unos setenta metros está la cima de oriente del pico Pobeda, y un poco más al este – sus campos de nieve llanos, defendidos de los vientos del oeste. Les faltaban las fuerzas a aquellos alpinistas para poder subir aquí el 19 de agosto de 1955. Ellos entregaron muchas fuerzas aspirando a estar los primeros en el pico Pobeda. Pero tenían muchas ambiciones y la cima les castigó con crueldad.
Anochece. Nosotros descendemos en los dientes delanteros de crampones por una cuesta de hielo abrupta. Comenzó una nevada copiosa. Por la cuesta corren unos torrentes sin acabar de nieve friable que no puede mantenerse en un hielo abrupto. Ya está oscuro. Recuerdo de la cuerda funesta, que cae al muro occidental, trato de mantenerse más al este, pero aquí hay unos lanzamientos y nosotros caemos a ellos. No podemos pararnos para pasar la noche: hace ya 30 º del frío y nuestra ropa de abrigo está en la mochilas abajo. Yo decido bajar por los lanzamientos en un aseguramiento doble de Eugeniy Ivanov. Salto a la grieta, y salgo el borde opuesto. Hacemos las “barandillas”. El tiempo se mejora poco a poco. El viento disipa las nubes, y ya a las 12 de la noche salimos a nuestras mochilas.
El 9 de septiembre por la maňana hace tiempo despejado frío. Comunicamos todo lo que habíamos enterado por comunicación. Después enterramos en el hielo Ankudimov y comenzamos a buscar el cuerpo de A.Suslov que debe de estar allá. Buscamos durante una hora, dos, tres – pero todo es en vano. Por lo visto, Usyonov no demostró el lugar exactamente. ¿Por qué? ¿Confundió, o perdió la orientación? No podíamos entender muchas cosas cómo había sucedido la muerte del bogatir Alyosha Suslov.
¿Por qué sucedió esa tragedia? Acaso el pico Pobeda tiró a los alpinistas todos sus negras y ferosas fuerzas? Pienso que no. Los mismos montaňeros sobreestimaron sus fuerzas y menospreciaron los derechos de las montaňas altas. Se olvidaron de los mandamientos principales de alpinistas. El primero es la aclimatación – una preparación del organismo para trabajar durante largo tiempo en la altura, el segundo – sólo un colectivo unido realiza una ascensión exitosa. No es conveniente ir a los 7000 metros sin haber estado en 6000 m. Pero no lo hicieron ni los alpinistas de Uzbekistán ni los de Kazajistán. Decidieron atacar la cima “de carrera”. Los primeros pagaron con la vida, los otros fueron del itinerario. Ellos bajaron tan agotados hasta no eran capaces de socorrer a sus compaňeros que corrían fortuna. Además los alpinistas de Almá-Atá no eran un equipo unido.
La tragedia penosa de 1955 no desmoralizó a los alpinistas. Examinando con detenimiento sus causas, ellos decidieron con firmeza, que el aňo que viene 1956 será el aňo de un asalto de victoria de la montaňa de siete mil metros más norte. Hay que organizar y prepararse para la ascensión para que conseguir éxitos.
Pronto los alpinistas de la sociedad “Spartak” y los alpinistas de Kazajistán declararon que iban a asaltar el pico Pobeda. La participación del equipo “Spartak”, que era uno de los más fuertes en Unión Soviética, la dirección de expedición y ascensión por el master del deporte V.Abalakov – ya mucho predestinaba. También decidieron juntar dos expediciones y los alpinistas se pusieron a una preparación planificada y sopesada. La preparación física de todos los participantes de expedición pasaba a la orilla del lago Issik-Kul. En aquel mismo tiempo los equipos acompaňantes, bajo la dirección de A.Polyakov, organizaron el campamento básico, tendidos de caravana, arreglaban la comunicación, servicios meteorológicos y mucho más. Por fin, en julio comenzó un entrenamiento de altura y preparación para asaltar. Los participantes de ascensión futura subían muchas veces por las cuestas de la cresta de norte del pico Pobeda, preparando los vivaques para la ascensión, equipandolos con las cuevas, llevando alla el equipamiento y productos alimenticos. Durante esas ascensiones los alpinistas recibieron una aclimatación buena y examinaron bien el itinerario. Antes de salir para la ascensión los participantes ya tenían experiencia de los ascensos de entrenamiento hasta la altura 6200 m. Ya termina el agosto. Las preparaciones se acabaron, el itinerario está elaborado, la predicción del tiempo es favorable. Participan 11 maestros del deporte V.Abalakov, N.Gusak, I.Leonov: los maestros del deporte A.Arkin, P.Budanov, V.Kizel, L.Filimonov; los alpinistas con categoría K.Kletsko, S.Musaev, U.Tyur y U.Usyonov – el único participante que quedó vivo en la expedición de los alpinistas de Kazajistán de 1955.
El equipo va con seguridad. Adelante van Abalakov, Gusak, Budanov, Filimonov. En cada vivaque hay una cueva ancha y profunda. Esperan mal tiempo en unas “condiciones confortables”, y otra vez arriba, adelante. Por fin el 30 de agosto de 1956 el grupo sale del vivaque 7000 m y todos alcanzan el punto más alto del macizo. Es el segundo, después de 18 aňos, la ascensión a esta cima y al mismo tiempo la primera ascensión a la cima que se llama el Pico Pobeda. Con la ascensión del equipo “Spartak” y cómite de cutura física de Kazajistán se acabó el primer estadio de la lucha por la segunda cima más alta de Unión Soviética.
Así fue aclarada y resolvida la pregunta sobre primera ascensión al pico Pobeda.
En el país Soviética no quedó ni una cima de siete mil metros, en la conquista de la cual sospecharan los alpinistas. Al pico Lenin ya fueron realizados 5 ascensiones por diferentes itinerarios. En el pico Comunismo en 1955 fue pasado un itinerario nuevo desde el oeste, en 1957 – a través de la meseta de neviza del Pamir que antes se consideraba inaccesible. Una investigación detallada del macizo Pobeda se hizo un problema del numero uno. Y solución de este problema no hizo esperar.
En 1958 en la región del Pobeda se organiza una expedición extraordinaria. Era la expedición más numerosa y joven. Los participantes de la expedición eran los estudiantes del Colegio Técnico Superior Bauman y La Universidad Estatal de Moscú. La expedición se planteaba como un objetivo audaz – realizar un través del macizo de 10 kilómetros del pico Pobeda; un alpinista experimentado, organizador excelente y jefe del equipo el maestro del deporte Igor Erajin dirigía la expedición. También entraban los montaňeros experimentados como I.Bogachen, I.Galustov, P.Skorobogatov. ellos transmitían su experiencia a los jóvenes. Dentro de 20 aňos después de la primera ascensión a la cima prinsipal, alpiniada de I.Erojin emprendió un ataque grande al macizo de la montaňa de siete mil metros.
Al pasar una aclimatación necesaria de altura y entrenamiento, en el curso de los cuales fueron realizadas las subidas hasta la altura de 6600-6700 m y hasta el ascenso a la cima del oeste del pico de Topógrafos Militares. La expedición se puso a realizar su meta principal.
La ascensión fue organizada insólitamente. El grupo de 44 deportistas, entre los cuales eran 3 mujeres y 4 alpinistas de Checoeslovaquia, subió a la cima del Oriente del macizo por un itinerario, el que trataba superar los participantes del equipo de V.Shipilov en 1955. Pero aquellas dos ascensiones eran muy diferentes. El equipo de Erajin iba con mucha seguridad, teniendo una aclimatación segura y dentro de dos días de marcha desde el puerto Chon-Teren ellos estaban en la cima de 7003 m. Por cantidad de los participantes, que habían subido a la montaňa de siete mil al mismo tiempo, fue fijado un record del mundo. Desde esta cima el grupo de los montaňeros se dividió: 13 de los más fuertes, bajo la dirección de I.Erojin se dirigieron por la cresta del oriente hacia la cima principal del Pobeda, los demás comenzaron a descender al Campo Base.
I.Erojin, S.Abreimov, I.Bogachev, V.Bozhukov, A.Belopujov, I.Galustov, B.Lokshin, S.Morozov, V.Muravyov, G.Feshenko, V.Shpolyanskiy, A.Cirulnikov y V.Chadeev movían adelante 4 días atollandose en la nieve granulosa de Tian-Shan hasta la rodilla, la cintura y a veces el pecho. Ellos suben a un pendiente empinado, que es una de las cimas de la cresta del oriente. La llaman el pico de Armenia Soviética. Luego descienden a unos campos de nieve ante de la cima. Aquí, en altura de 7100 m, se coloca último campamento de asalto. Pero, la altura del pico Pobeda – es, tal vez, la altura más difícil. S.Abreimov no puede ir a la cima y se queda en vivaque. I.Galustov de 50 aňos va con dificultad, y en altura 7300 m fue decidido que él también tiene que volver al vivaque. Le acompaňan Shpolyanskiy, Lokshin, Morozov y Feshenko.
La cima ya está cerca. Por fin, I.Erojin, I.Bogachyov, V.Bozhukov, A.Belopujov, V.Muravyov, A.Cirulnikov y V.Chadeev suben al punto más alto del pico. No pudieron encontrar el pirámide de L.Gutman y los del equipo de Abalakov. Ponen el suyo en un saliente de rocas, que sube a 5-6 metros encima de la cresta. El descenso de los vencedores pasa bien por una cresta del norte, sólo hay unos aludes pequeňos que aceleraron el movimiento de Belopujov, Bogachov y otros. La expedición bien organizada y realizada, y unos resultados excelentes – primer trayecto del Pobeda, la ascensión de masas a la cima de 7003 m, el éxito de alpinistas jóvenes, que habían salido a las montaňas altas por primera vez. Los alpinistas soviéticos no podían estar orgullosos de tales resultados, además les criticaron mucho a los dirigentes del equipo. Es que ellos en el fin del itinerario no pudieron alcanzar la cima principal del Pobeda, pero los montaňeros les incorporaron en el número de conquistadores de la cima, mostrando una “piedad” innecesaria a los compaňeros. De este modo infringieron el “sanctasanctórum” de los alpinistas – ser honrado hasta el fin, especialmente allá donde nadie te ve y puede comprobar la justeza de tus palabras. Pero la verdad, más tarde los mismos dirigentes y participantes del ascenso lo relataron, pero un arrepentimiento atrasado no eliminó un regusto, que quedó junto con una calificación alta de ese gran ascenso y expedición bien organizada.
De nuevo, tras de ascensiones exitosas de 1956 y 1958 vienen las desgracias de los 1959, 1960 y 1961.
En 1959 al pico Pobeda deciden asaltar los alpinistas de Uzbekistán. De nuevo es encabezado por V.Ratsek, que dió muchos aňos por examinar la región del macizo Pobeda. P.Karpov dirige el equipo de asalto. Otra vez fue elegido el itinerario por el borde del norte. Es el más corto y fácil itinerario a la cima, pero al mismo tiempo también el más peligroso: allí es difícil evitar las zonas de aludes.
La expedición fue bien equipada y organizada. Sin embargo, por lo visto, la experiencia triste de 1955 no les enseňó nada a los alpinistas uzbekos. Las victorias sencillas, que alcanzaron en unos itinerarios simples del pico Lenin, creó una seguridad falsa lo que no era importante hacer una aclimatación regular en la zona de ascensión. Ellos no pensaban que fuera necesario hacer las subidas a unas alturas crecidas gradualmente con unos descensos al campamento básico para descansar, sino que decidieron asaltar la cima “de carrera” sólo había que disminuir el ritmo de la toma de altura. Eso punto de vista fue propugnado por los dirigentes de alpinistas uzbekas, y con eso impugnaban la táctica de aclimatación gradual que fue elaborada por el alpinismo soviético de altura. Según su propia táctica salieron 25 alpinistas.
Durante la subida pensaban, que la gente, que pierde las fuerzas tienen que dejar su carga y descender. Y los demás continuar tomar altura. Por fin, en altura de 7100 m se queda sólo el equipo de asalto. Último grupo de ayuda va hacia abajo, pero, por haber sido agotados descende sólo a unos 100 m y no teniendo las fuerzas para colocar la tienda de campaňa, cava un hoyo pequeňo en la nieve. 4 personas pasan la noche en este hoyo, apretandose uno a otro.
Por la maňana los participantes del grupo dan seňales de socorro. El equipo de asalto descende a ellos y descubre que la gente está congelado mucho y no tiene ninguna oportunidad de descender independientemente. Comenzaron a transportarlos abajo. En altura 6700 m organiza un día de alto para descansar. Esa decisión no era correcta y se hizo fatal. En resultado de tal “descanso” el 26 de agosto se falleció G.Soldatov, y después del descenso hasta 6600 m el 27 de agosto se fallecieron I.Dobrinin y N.Ananyev. Comenzó una nevada y viento de huracán. Los alpinistas no podían orientarse en esas condiciones, y se quedaron en altura 6600 m esperar a que cesara mal tiempo, con cada hora perdiendo las fuerzas y voluntad, necesarios para luchar por su vida.
Comenzaron los trabajos de socorro, en los que participaban las expediciones de Kazajistán y Georgia que estaban en la región. Es curioso que nadie de 60 de los participantes de expedición uzbeka llegó al socorro a sus compaňeros: su “sistema” de aclimatación daba sus frutos. Repitió el aňo 1955.
En condiciones del tiempo de tormenta sólo los participantes de la espedición kazaja de V.Cverkupov y A.Vodojodov pudieron pasar al equipo de Karpov. Mostrando una voluntad de hierro y hombría, esos alpinistas abnegados trajeron a los participantes del equipo de expedición uzbeka la gasolina, productos, y lo importante, la esperanza sobrevivir. Sverkupov y Vodojodov demostraron a sí mismo como la gente que es digna de llamarse el verdadero alpinista soviético. Pero también habían diferentes.
U.Usyonov, al que encontraron en la grieta los compaňeros hace 4 aňos y volvieron a la vida, se negó ir a auxilio a los que sufren una desgracia. “Ellos no nos salvaban en 1955”, - respondió él, cuando Vodojodov le exigió ir hacia arriba a través de nevasca. El médico de la expedición kazaja Krashennikov se negó ir a socorrer también. Yo digo sus nombres y familias especialmente, porque ellos son los únicos de toda la historia del alpinismo de altura soviético que se habían negado ayudar a los compaňeros del deporte.

Parte 2

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