Samarkanda es una ciudad asombrosa, multifacética, excepcional. Durante muchos años de su existencia ella cambiaba varias veces su nombre, aquí las numerosas dinastías de los gobernadores reemplazaban unas a otras, la construían, destruían, quemaban, luego construían de nuevo etc. En general, la ciudad ha sobrevivido todo lo que se predestinaba a la famosa y abigarrada capital oriental, la ciudad a la que admiraba Amir Timur, donde escribía sus trabajos de astronomía su descendiente, Ulugbek. Esta ciudad, excepcional por su belleza, misterio y la combinación original de la tranquilidad y el temperamento oriental, es capaz de causar al visitante una impresión más agradable e inolvidable. Estos recuerdos están llenos de colores y sentimientos de admiración hacia los antiguos arquitectos de Asia Central, que pudieron crear un centro del mundo tan magnífico, incomparable por su belleza y elegancia.
Durante mucho tiempo Samarkanda fue la capital del enorme imperio de Tamerlán. Es una de las ciudades más antiguas del mundo, por su edad es posible compararla con tales perlas mundiales como Roma, Atenas, Babilonia. Desde antigüedad atraía las miradas de los políticos famosos, los serios hombres de negocios y los viajeros arrojados. La ciudad alcanzó la grandeza y el florecimiento especial durante la dirección del gran Amir Timur. Siendo el nativo de Shajrisabz, el adalid convirtió Samarkanda en la ciudad principal de su imperio ilimitado. La capital ocupaba una posición geográfica ventajosa, siendo un centro comercial importante en el cruce de las vías de la Gran Ruta de la seda.
En Samarkanda se ha conservado un gran número de obras de la arquitectura medieval, que asombran por la perfección de sus formas y una gran variedad de colores brillantes. La curiosidad principal de toda la arquitectura de Asia Central es Shahi-Zinda, el conjunto de mausoleos de Samarkanda, que está situado sobre las colinas de Afrosiab. Este conjunto empezó a formarse a partir del siglo 12, la construcción principal se realizó en los siglos 14-15, durante el gobierno de Timur. En la necrópolis predominan los mausoleos de las mujeres de la familia de Timur. Todos los edificios se destacan por una decoración arquitectónica rica: aquí se utilizó el esculpido de mosaicos, la terracota tallada y esmaltada, la mayólica pintada y de relieve.
La decoración de la famosa plaza de Samarkanda, Registán, es la combinación de la majestuosa mayólica y el mosaico azul.
Actualmente Samarkanda es la segunda ciudad de Uzbekistán (después de Tashkent), es el centro administrativo de la provincia de Samarkanda.
La ciudad está situada a 702 metros sobre el nivel del mar y tiene el territorio de 100 kilómetros cuadrados.
La ciudad está dividida en tres regiones administrativas: Temiryul, Bogishamal y Siab.
Según los datos del año 2007 la población de Samarkanda es de 366.000 habitantes, la parte principal de la cual son uzbekos, tayikos, rusos, judíos, iraníes. Los habitantes hablan uzbeko, ruso y tayiko. Gracias a algunos acontecimientos históricos actualmente la mayor parte étnica de la población local son tayikos. Precisamente por eso el tayiko aquí es muy importante. Aunque no fue reconocido como la lengua oficial de la ciudad, todavía sirve como la lengua de la comunicación interétnica. Los demás representantes de la ciudad, que son uzbekos y algún por ciento de los rusos, hablan con soltura el tayiko como la segunda lengua.
Sin embargo al mismo tiempo las comunidades tayikas son poco numerosas y están concentradas en general en el suburbio de Samarkanda. Es interesante que según los datos del año 2000 el por ciento de los ciudadanos que hablan el tayiko y ruso haya superado considerablemente la cantidad de las personas que se comunican en uzbeko.
En 2001 la ciudad de Samarkanda fue incluida por la UNESCO en el Patrimonio de la Humanidad.
La edad hipotética de Samarkanda.
Como ya se notaba más arriba, Samarkanda es una de las ciudades más antiguas que alguna vez existían en la tierra. Ella puede ser contemporánea de Roma y Atenas, pero, sin embargo, nadie puede saber la respuesta exacta a la pregunta cuántos años en realidad tiene Samarkanda. Hay una cantidad enorme de las teorías acerca de la edad real de la ciudad, pero todas ellas tienen un carácter exclusivamente teorético, y por haber pasado tantos años ya nadie puede comprobar ninguna de las suposiciones en la práctica. Por eso no nos queda nada más que examinar alguna de ellas y escoger aquella que nos guste más.
Así, la primera cifra con la que vamos a familiarizarnos es de 2750 años. Precisamente esta cifra despertó interes de los investigadores después de que en 2004 fueron recibidos los resultados del análisis de radionucleidos del estrato inferior de la ciudad Afrosiab (aquí se situaba Samarkanda antigua). Además los científicos no consideran estos datos como definitivos, la edad de la ciudad va a cambiar a medida que investiguen las capas inferiores del suelo.
A propósito, algunos historiadores árabes también se inclinan a la opinión de que la ciudad tiene 2750 años. Lo argumentan tomando como punto de referencia la fecha de nacimiento del profeta Mahoma, según ellos la ciudad apareció 1000 - 1200 antes de su nacimiento.
La siguiente hipótesis es de 3700 años. La hizo el conocido historiador árabe Abu Hafs Omar ibn Muhammed an-Nesefi as-Samarkandi. En su obra histórica él afirma que hacia el momento de la conquista árabe de Samarkanda (que sucedió en el siglo 7), la ciudad ya tenía 2500 años. Esto significa que la ciudad se fundó en el 2 milenio adC.
Y la última teoría más difundida es aquella que afirma que la ciudad de Samarkanda en realidad tiene 4500 años. Algunos historiadores medievales árabes se inclinan a esta hipótesis, ellos escriben que la ciudad fue fundada 3000 años antes de la aparición del Profeta en la escena histórica, es decir en el 3r milenio adC.
El origen del nombre.
A veces es difícil conocer toda la verdad sobre la ciudad antigua. Posiblemente esto está vinculado con su edad. Porque es prácticamente imposible encontrar el documento concreto, en el que se diría clara y precisamente todo lo que le gustaría saber a una persona moderna. Por eso hoy tenemos que adivinar, construir las cadenas lógicas innumerables y descifrar los textos antiguos. Pero a veces nos apetece evitar todas las dificultades y queremos que todo esté claro como un día despejado de sol. Pero, por desgracia, así no sucede, porque si fuera así, la vida sin adivinanzas sería bastante aburrida y monótona, la gente siempre necesita conocer algo nuevo. El curso de la vida se basa en esto.
Existen varias hipótesis sobre el origen del nombre de la ciudad de Samarkanda, algunas se basan en las leyendas populares, otras en las investigaciones científicas de los historiadores.
Así, según una de las leyendas populares el nombre de Samarkanda proviene del nombre de una persona que se llamaba Samar, que cavó el pozo en el lugar de la ciudad moderna y descubrió el agua. Más tarde al lado del manantial empezó a vivir la gente y así apareció la ciudad. En honor de Samar y su proeza la gente comenzó a llamar este asentamiento “Samarkanda”, lo que significa “Samar cavó”.
La segunda leyenda nos comunica que posiblemente la ciudad fue llamada en honor de los científicos Samar y Kamar que dirigían la construcción de la ciudad. La palabra “kand” probablemente proviene de la palabra “kent” que se traduce como “ciudad” o “pueblo”. A propósito, otra leyenda nos dice que Samar y Kamar fueron enterrados cerca de Chorsu, que está situado al lado de la plaza Registán.
Hay una leyenda más relacionada con los nombres anteriormente mencionados, que nos comunica que la ciudad fue construida por la orden del rey Samar y la reina Kamar.
En Samarkanda también se cuenta una historia romántica sobre una pareja de enamorados: el chico Samar y la chica Kand, en nombre de los cuales surgieron las primeras colonias en el territorio de la ciudad actual.
Además hay otra leyenda romántica relacionada con el nombre del gran Alejandro Magno. Ella nos relata sobre la amada de Alejandro - la bella Samar, en honor de la cual según la orden del gobernador construyeron y llamaron la ciudad.
En las esferas científicas se pueden escuchar las siguientes, en cierto grado argumentadas, hipótesis del origen del nombre de Samarkanda.
Se considera que la palabra “Samarkand” proviene de “Simiz Kent” lo que en turco significa “aldea rica”, lo que a su vez se remonta a Si-mi-se-kan que se traduce del chino como “aldea gruesa”. Todos estos datos sobre la ciudad los encontraron en numerosas fuentes históricas que nos dejaron varias personas (más exacto - viajeros) en diferentes continentes.
“Marakanda” - la versión griega del nombre de la ciudad podría provenir del antiguo persa, lo que significa “la ciudad situada a las orillas del río cubiertas de vegetación”. Este nombre por completo corresponde a la realidad porque se sabe que Samarkanda siempre se situaba en la cuenca del río Zaravshan, las orillas del que están cubiertas de vegetación. Otra etimología posible es que Marakanda puede traducirse del antiguo persa como “buena ciudad”.
El símbolo de la ciudad.
El símbolo invariable de Samarkanda a lo largo de los siglos ha sido la Onza fuerte. Acerca de este animal en Samarkanda hay una leyenda que dice que cuando fundaron la ciudad, de las montañas de Zaravshan bajó el leopardo - palang. Él dio una vuelta alrededor de las nuevas murallas de la ciudad, aprobó la construcción y se alejó allá de donde había llegado. Desde entonces para los habitantes de Samarkanda la Onza se hizo mucho más que simplemente un animal fuerte, ella se ha convertido en el símbolo de la ciudad. La imagen del rey de todo lo vivo en la tierra apareció sobre los estandartes y el escudo oficial de la ciudad. Además, este animal es el símbolo del poder, la fuerza y, sin duda, el Sol. Precisamente por eso la onza (tigre, león) que decora la madrasa de Sher-Dor y lleva a sus lomos el sol, representa al gobernador, igualando sus fuerzas y la potencia a las fuerzas de la tierra y el cielo. Y solamente la Onza, cuya fuerza admira hasta el ser humano, es capaz de llevar sobre sus espaldas la Estrella vivificante (es decir el sol).
A todos los que entran en la ciudad la Onza encuentra con una pata levantada adelante. Esto significa que la ciudad saluda sinceramente al visitante y le desea el bien.
A propósito, la imagen de la Onza con el Sol sobre la espalda es posible ver no sólo sobre la fachada de la madrasa de Sher-Dor, sino también sobre el billete de banco nacional de Uzbekistán de 200 sum.
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