Chust es el centro regional de la provincia de Namangan. Según los datos de 2004 en Chust viven 64966 personas.
Chust es el antiguo centro de oficios artísticos. Aquí desde muy antiguo forjaban cuchillos nacionales, bordaban tubeteicas y tejían “chorsi” (pañuelos de cintura) de muchos colores, que a lo largo de mucho tiempo eran atributos principales del traje nacional de caballero. El atractivo de los productos de Chust es su comodidad y sencillez. Son los objetos clásicos de la vida cotidiana, en eso se diferencian de los productos decorativos refinados, por los que tienen fama otras ciudades de Uzbekistán.
En las exposiciones internacionales en Montreal (Canadá) e Izmir (Turquía) la tubeteica de Chust se apreció altamente. Cada año los maestros de Chust producen hasta 500 mil cuchillos de recuerdo.
En la ciudad hay fábrica desmotadora de algodón, fábrica de productos artísticos; aquí funciona el museo del poeta e ilustrador Muhammadsharif Sufizade.
Esta ciudad de la provincia de Namangan es una de las antiguas colonias en el territorio del valle de Fergana. Cerca de Chust hay una colonia de la época del bronce.
Una de las curiosidades principales de la ciudad es el parque con muchas atracciones y cafetería. Aquí viene a descansar la gente de todo el valle de Fergana. A propósito, en el parque se encuentra el enterramiento de un hombre pío santo, que según la leyenda descubrió una fuente de agua sagrada. Cada visitante del parque obligatoriamente bebe esta agua. En su centro se eleva el minarete de Lutfulla Mavlani - uno de los monumentos admirables del tiempo antiguo. Aquí mismo está el monumento del poeta público de Uzbekistán, nativo de Chust - Sufi-zade.
Otro lugar de interés en Chust es la famosa chaikhana (salón de té) situada en el fondo del parque bajo la sombra de los árboles. Está construida en forma de filas. Una casa habitable de 6 pisos de tipo parecido puede convertirse en el refugio para cualquier huésped temporal, que aquí tiene posibilidad de sentarse en suaves colchones a las mesitas pequeñas, conversar, tomar té y comer sandías y melones. La peculiaridad de la chaikhana consiste en que aquí preparan el plov sólo por encargo especial. Es el lugar favorito de todos los habitantes de Chust. Pero está abierto no sólo para los habitantes de la ciudad, sino también para los forasteros que pueden probar el plov sabroso y observar la vida cotidiana de la gente local.
El nombre.
Según una antigua leyenda el nombre de la ciudad de Chust proviene de la palabra “shust”. Hace tiempo las tropas de Batiy rodearon el pueblo situado en la costa de Jaksart (Syr-Daria). Entonces los habitantes asediados por la noche hacían incursiones audaces. Aparecían y desaparecían en un instante, y los invasores alarmados gritaban con susto: “¡Shust! ¡Shust!” (¡Atracadores! ¡Atracadores!). Desde entonces ha pasado mucho tiempo, han pasado muchos acontecimientos y cambios diferentes, hace mucho que ya nadie llama el gran río del Oriente con el nombre de Yaksart y nadie recuerda como Batiy invadió la ciudad, pero lo que se ha quedado invariable es la ciudad misma con su naturaleza magnífica, gente bondadosa y artesanos talentosos.
Los cuchillos de Chust.
En la Edad Media un cuchillo elegante y ricamente decorado se consideraba el signo del valor y la nobleza de la aristocracia militar. El arma cara siempre se apreciaba altamente no sólo en el territorio de Asia Central, sino también fuera de sus límites. Uno de los centros más antiguos del tratamiento del metal y la fabricación del arma de hierro era el valle de Fergana. Los productos de metal de Kokanda, Andiján y otras ciudades del valle se usaban ampliamente desde Jorasan hasta Bagdad. Más tarde los maestros-armeros empezaron a especializarse en la fabricación de cuchillos. Y hoy en día el oficio de armería no ha perdido su importancia. Así, la producción más famosa de cuchillos tradicionales está situada en la ciudad de Chust - el centro de herrería.
En el centro de Chust desde hace mucho tiempo hay un barrio de los armeros - suzangaron, donde en talleres especiales - herrerías los maestros-suzangar hacían los cuchillos. El verdadero cuchillo-pichok de Chust siempre combinaba las cualidades, a las que aspiran los diseñadores modernos: cualidades estéticas altas del aspecto exterior y la funcionalidad. El corte de tal cuchillo “tyg” es recto y de 3 - 4 centímetros de ancho. La longitud, en función del destino, es de 10 a 20 centímetros. Sólo el cuchillo “tolbargy pichok” tiene un corte más fino, que está un poco encorvado y recuerda la hoja de sauce. El “tugry pichok” tiene el corte recto. Los cuchillos “jisori pichok”, “kozoki pichok” y “bodomcha pichok” se terminan con una ligera curvatura en forma de almendra. Los “soylik pichok” y “kamalak pichok” en el borde superior del corte tienen una zanja - kushkamalak. Y el corte del cuchillo “kushsoylik pichok” se destaca por una zanja doble. Los cuchillos con la zanja se consideran más sólidos.
Sin embargo el detalle más llamativo del cuchillo no es su corte, sino el mango, que se hace exclusivamente por la inspiración del maestro. Puede ser llano o acostillado, de un simple plástico o de vidrio orgánico incrustado con pequeños trozos de cristal de varios colores. El mango se hace de las especies duras de madera, y en este caso el mango guarda el calor de las manos de su dueño. Si el maestro consigue encontrar el marfil o hueso de ciervo, el cuchillo adquiere un valor especial. Los mangos de hueso afilados están incrustados con piedras de color, nácar y plata, los de metal se adornan con repujado y grabado. Este tipo de cuchillo adornado se llama “guldor pichok”, es decir “el cuchillo adornado”.
El atributo importante del cuchillo es la vaina - kinbok. En algunas regiones la funda para los cuchillos se hace de tela decorada con bordado. Más a menudo para la fabricación de la vaina se usa la piel. Sobre el fondo negro se aplica un ornamento sencillo de colores contrastantes y se hace la estampación. A menudo las vainas de cuero se decoran con las placas de latón o cobre, con repujado o grabado. Se puede encontrar las vainas de madera tallada. Todas las fundas tienen el lazo de cuero, que sirve para sujetarlo en el cinturón.
A principios del siglo 20 en Chust se hacían los cuchillos de una forma especial - alargados con los cortes encorvados hacia arriba y los mangos encorvados hacia abajo.
Entre los maestros-armeros de Chust se destacan los nombres de Usto Asis, Khaydar Abdullaev, Mirasis Karabaev, Ubaidulla Satarov.
Las tubeteicas de Chust.
En el territorio de toda la región sólo la ciudad de Chust tiene fama por sus tubeteicas. Hasta en los pueblos más cercanos que están sólo a cinco kilómetros de la ciudad, nunca las han cosido.
La tubeteica de Chust tiene la forma cuadrada, si doblarla por la mitad, ella se hace plana y muy compacta, se puede ponerla en el bolsillo o en el seno.
Por encima en cada uno de sus lados hay una pluma bordada, también se puede tomarla por una nube o vaina del pimiento. En Chust dicen que así representan la almendra, sin embargo los etnógrafos ven en este diseño la imagen convencional del gallo - el símbolo de la vida. Es absurdo discutir quién tiene la razón. Por la parte inferior de la tubeteica están bordadas pequeñas tiendecitas, cuatro de cada lado; además, es fácil tomarlas por ligeras nubes blancas. Están bordadas con los hilos de color blanco sobre el fondo de seda negra o verdosa. Estos componentes son invariables. Pero, si fijarse atentamente en el dibujo dentro de tiendecillas y vainas, no habrá repetición de dibujo. Los puntos (hay de 35 a 40 mil puntos en cada tubeteica) cada vez forman un dibujo nuevo que corresponde a las inclinaciones de la maestra y que contiene la simbología especial.
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