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La historia de Bujara


El pasado de cualquier ciudad, y en particular de la ciudad de Bujara es rico en los acontecimientos significativos. Durante 25 siglos Bujara ha experimentado el auge, la fama mundial y las riquezas fantásticas, también ha sobrevivido los días negros, la invasión de los enemigos despiadados, la ruina completa y las épocas de revueltas. Esta tierra noble la pisoteaban los caballos del ejército de Alejandro Magno, los conquistadores árabes bajo el mando de Kuteiba ibn Muslim, el invasor mongol Gengiz khan redujo a cenizas la ciudad. Aquí había tantas guerras intestinas de los khanes locales, que su cantidad la puede calcular sólo un historiador minucioso, adicto a su trabajo.

El tiempo iba, una época se cambiaba por otra, cambiaba el aspecto de la Bujara antigua, pero gracias a la mente y el talento del pueblo se aumentaban las riquezas del país natal, se creaban para siempre las obras maestras de la cultura material que se les quedó como la herencia inestimable a las generaciones siguientes. Y aquí ante nosotros aparece la imagen de una tierra con mucho sol, con desiertos vastos y rebaños de las ovejas de karakul, los oasis verdes con campos de algodón, los jardines florecientes que exhalan aroma, los canales de riego de muchos kilómetros de largo, los monumentos únicos de la Edad Media, las modernas empresas industriales y las construcciones.

Con el objetivo de guardar la belleza prístina de Bujara, la UNESCO celebró en 1997 los 2500 años de la ciudad y creó el fondo internacional "Bujara-2500".

Bujara a partir de mediados del 1 milenio adC.
Los acontecimientos políticos de mediados del 1 milenio adC se describen en las antiguas fuentes iraníes y griegas. En ellas se subraye que las tribus nómadas de los sakas (escitas) que vivían en el territorio de Kazajstán del sur y la Provincia de Tashkent, tenían los estrechos contactos militares, económicos y culturales con los habitantes de Asia Central. En relación a esto en el territorio de Asia Central los sakas a menudo se enfrentaban con la Persia Aqueménida. En la descripción de estos acontecimientos se menciona varias veces el estado antiguo de Sogd. Bajo este nombre se sobreentendía el territorio de todo el valle del río Zaravshán hasta su parte baja. Y aquel hecho de que aquí ya existiera Bujara, el oasis de Bujara y otras regiones habitadas, muestra que esta zona era una región poblada densamente.

No se sabe mucho sobre los detalles del tiempo cuando al territorio de Bujará vino el ejército de Alejandro Magno. Se sabe sólo que Alejandro encabezando un ejército grande se dirigió directamente a Sogd y luchó contra los sakas que le hicieron frente del este. Spitamen, el jefe de la insurrección pública en Asia Central contra Alejandro Magno, varias veces atacó sus guarniciones en Samarkanda y se fue al Oeste por el valle de Zaravshán. Esto indica que cerca de Bujara Spitamen tenía un fuerte apoyo, y Alejandro Magno cuando perseguía a Spitamen, pasó por todo el oasis de Bujara, destruyendo en su camino un gran número de localidades y masacrando a la población local. Aunque el nombre de "Bujara" no se encuentra en las fuentes en relación a estos acontecimientos, se puede suponer que los habitantes de Bujara le apoyaron mucho a Spitamen.

La posterior historia política de Bujara no se aclara en las fuentes históricas. En el sur de Asia Central a partir del 1 milenio dC se situaba el reino de Tojaristán (la parte sur del Uzbekistán moderno, Tadyikistán y el norte de Afganistán), que sufría una seria crisis política. En el norte, en la parte baja de la corriente de Syr-Daria, prosperaba un estado potente de Kanguy (2 milenio adC - siglo 4 dC), que había capturado Tashkent y Semirechie (region de siete ríos) en el este, y en el oeste - Khoresm.

Kanguy y Tojaristán durante mucho tiempo lucharon entre sí por las tierras limítrofes, mostrando uno a otro su fuerza. Por supuesto, en estas condiciones Sogd y Bujara no pudieron defender su independencia política y económica. Pero los descubrimientos arqueológicos, en particular las monedas del estado de Greco-Baktria encontradas en el territorio del oasis de Bujara muestran que tal vez Bujara tuviera mucho que ver con el estado de Tojaristán, conocido también como el estado de Greco-Baktria. La rica Bujara se gobernaba por los representantes de las dinastías locales. Después del colapso de Tojaristán aquí se acuñaban las monedas de plata imitando las monedas de Tojaristán.

En el 1 siglo adC Bujara formó parte del imperio Kushana. Era uno de los más grandes imperios de Asia Central. Los científicos suponen que el centro de su estado estaba al lado del moderno Kattakurgan, a 80 km de Samarkanda.

En el siglo 5 Bujara se integró al estado de heftalitas, la capital de los cuales era la ciudad de Paykend, situada a 40 km de Bujara.

La invasion de Bujara por los árabes.
El siglo 8 se considera como una frontera entre dos épocas - la época preislámica (antes de la invasión árabe) y musulmana (árabe). La invasión árabe en el siglo 8 trajo consigo una nueva religión y lengua árabe, un nuevo sistema del estado unido, el establecimiento de las nuevas relaciones culturales y económicas, lo que llevó a los cambios considerables en la cultura material y espiritual de toda la ciudad.

La nobleza árabe decidió concluir la invasión de todo Maverannahr sólo después de que durante la gobernación del califa Abdu al Malik ibn Marvan (685-705) hubieran puesto fin a las discordías intestinas por el poder dentro del califato y hubieran aplastado las sublevaciones en los países conquistados. En 705 el gobernador de Jorasán Kuteiba Ibn Muslim empezó las campañas militares que llevaron a la conquista de todo Maverannahr.

Kuteiba, utilizando el fraccionamiento dentro del país y las discordias intestinas entre los dehkanes (la aristocracia local), pudo reforzar las posiciones del califato en Asia Central. Él subordinó las regiones lejanas de Balj, Chaganian (su gobernador Tish a su tiempo se juntó a los árabes y los azuzaba a sus vecinos), Shumán y otros. En 706 él con un pequeño ejército entró en la tierra de Maverannahr. Luego atrvesó Amu-Daria y se dirigió a Paykend, que se consideraba en aquel entonces una de las más prósperas ciudades de Maverannahr.

Paykend entonces se llamaba la “ciudad de comerciantes” y tenía una fortaleza muy bien fortificada. Aquí por la primera vez los habitantes de Paykend le mostraron al ejército de Kuteiba una resistencia encarnizada. En la defensa de la ciudad participaron no sólo los habitantes de Paykend sino también la población de Sogd, a la cual los primeros la habían pedido ayuda. Al principio ganaban los locales y los árabes estaban en una situación muy difícil. El ejército de Kuteiba fue rodeado por los sogdianos: todas las vías de comunicación de Kuteiba fueron cortadas.

En todas las mezquitas de Irak e Irán la gente empezó a rezar. Pero no eran ellos los que salvaron a Kuteiba sino la falta de la unidad de los gobernadores locales. Poco a poco algunos de ellos comenzaron a retroceder con sus tropas. Así se disminuyó el número de los defensores de Paykend y Kuteiba enseguida aprovechó esta situación; él tomó la ciudad, la saqueó y se dirigió a Bujara. El asedio de Paykend duró según unas fuentes 50 días, según otras - 10 meses. No se alejó ni siquiera a 10 farsakhes (parasangas, un farsakh varía entre 5,5 y 6,5 km) de Paykend cuando los habitantes de la ciudad se sublevaron y derrotaron a la guarnición árabe. Al haber conquistado Paykend la segunda vez, Kuteiba lo redujo a cenizas, mató a toda la población masculina, y a las mujeres y niños los esclavizó. Las tropas árabes se apoderaron de tanta riqueza cuanta nunca habían conquistado en ninguna parte. Se supone que una cantidad enorme de armas y armadura formó la mayor parte del botín.

En 707 Kuteiba con las nuevas fuerzas se dirigió a Maverannahr. A pesar de la resistencia encarnizada de la población de Sogd él pudo llegar hasta Bujara y conquistar Ramitán. Sin embargo la batalla de Bujara no le trajo el éxito. Pero Kuteiba era muy perseverante y en 709 él con las tropas grandes otra vez atraviesa Amu-Daria y llega a Bujara. Sus habitantes como antes les pidieron ayuda a los sogdianos y turcos. Se enardeció una batalla sangrienta.

Entonces Kuteiba anunció públicamente que cualquiera que trajera la cabeza del enemigo recibiría 100 dirhames de recompensa. Pronto en los cuarteles de los árabes se elevó una pirámide de las cabezas de los defensores de Maverannahr, pero ni siquiera eso pudo romper su resistencia. Por eso Kuteiba una vez más recurrió a la mentira y traición. Él a través de su enviado le comunicó a Tarjun, el rey de Sogd, que los árabes pronto se irían y entonces los turcos invadirían Sogd, porque era un país muy rico y hermoso. El engañado y asustado rey de Sogd le pidió consejo al enviado de Kuteiba, a lo que ese último le contestó que tenía que concertar la paz con Kuteiba y decirles a los turcos que los árabes pronto iban a recibir unos grandes refuerzos y entonces los turcos se irían. Tarjun siguió el consejo del enviado. Así la coalición contra los árabes se desintegró y los árabes pudieron invadir Bujara.

Los Samánidas.
En las condiciones del debilitmiento del califato árabe en su parte este se crearon las premisas para la formación de un estado independiente dirigido por las dinastías locales de los Tajiridas en Jorasán y los Samánidas en Asia Central. La consolidación de las posiciones de los Samánidas está relacionado con la designación de Tajir ibn Jusein en el puesto del gobernador de Jorasán. Hacia aquel tiempo los Samánidas prácticamente gobernaban Maverannahr. Cuando se retiraba de Bagdad, Tajir le dejó a su hijo todos los puestos que él mismo había tenido y le escribió al jóven príncipe una instrucción donde le explicaba cómo tenía que gobernar el país un gobernador ideal. Poco después de eso Tajir fue asesinado.

Los Tajiridas.
A principios del siglo 9 Bujara tenía status de la provincia y estaba bajo el poder de los Tajiridas. El emir del oasis de Bujara tenía la posibilidad de gastar una parte del impuesto haradj, que se recogía en Bujara, para mejorar las construcciones de riego, para mantener el ejército y el aparato religioso y administrativo del estado feudal.

Gracias a la mejor distribución del agua aquí se desarrollaba la agricultura y artesanía. Aun así durante la gobernación de los Tajiridas y los árabes aquí no se interrumpía la lucha entre los campesinos, la nobleza gobernante y la antigua aristocracia de los dekhanes. Uno de los gobernadores de la dinastía de los Tajiridas para obligar a un feudal rebelde de Bujara venderle el terreno lo sometió a la tortura y lo tuvo en la cárcel durante 15 años. La población que estaba cansada de pagar grandes tributos e impuestos se sublevó durante la gobernación del último de los Tajiridas.

En 873 el último de los Tajiridas Jusein ibn Tahir at-Tai emprendió una campaña militar contra Bujara, aliándose con los khorezmios. A principios del año 874 los ciudadanos durante 5 días le mostraron resistencia, un tercio de la ciudad fue quemado, con el pretexto de la recogida de los impuestos expoliaban a la población, especialmente por la noche. Otra vez surgió la insurrección cuando Jusein decidió recoger los impuestos con las monedas de plata. Jusein se huyó y Bujara se quedó en las manos de los rebeldes. Era el final de la dinastía de los Tajiridas en Bujara. En el resultado al poder vino Jusein ibn Muhammed al-Javaridyi que reconoció el poder de Yakub ibn Leis. Todo esto no le gustó nada a la nobleza feudal de Bujara que tomando en cuenta la situación política decidió a su vez dirigirse a Samanid ibn Ahmed ibn Asad, que era el gobernador de Samarkanda y Fergana. El último envió a Bujara a su hermano Ismail ibn Ahmed. Más tarde Ismail se independizó de Nasr ibn Ahmed, el jefe legítimo de los Samánidas. En 892 Nasr murió dejando de gobernador a Ismail que convirtió Bujara en la capital del imperio.

En 893 Ismail realizó unas victoriosas campañas militares contra los nómadas, anexó Talas a sus dominios y tuvo mucho botín de guerra. En 900 al lado de la ciudad de Balj Ismail derrotó al ejército árabe del Saffárida Amr ibn Leis y anexó Jorasán a sus dominios. Al pasar un año Tabatistán reconoció el poder de Ismail. Bujara se hizo la capital del vasto imperio feudal de los Samánidas. Como el imperio de los Samánidas reunió bajo su poder a muchas tribus y poblaciones, tenía que mantener a numerosa guardía, así llamados gulyams. La principal fuerza militar de los Samánidas la componían los turcos.

Los Karajánidas.
Las frecuentes sublevaciones públicas durante el gobierno de los Samánidas llevaban el imperio lenta pero seguramente a la destrucción total. La segunda mitad del siglo 10 está marcada por mucha lucha tensa con muchas intrigas en las cuales participaron activamente los jefes militares turcos. Uno de los más poderosos e influyentes jefes miltares turcos Abuali Samyuri llegó a un acuerdo con Bogra-khan de los Karajánidas sobre el reparto del imperio Samanida, según el que Maverannahr pertenecería a Bogra-khan y las tierras al sur de Amu-Daria - a Abuali. En general, desde el principio del debilitamiento del imperio Samánida los jefes de guardia militar ansiaban a repartir las tierras de Bujara. Cuando se realizaban esas negociaciones secretas el gobernador de Bujara era Nuh II ibn Mansur (976-997). Aunque era un hombre valiente, decidido y enérgico, en aquella situación él no sabía en quién apoyarse, porque el jefe militar turco Ayach enviado contra Bogra-khan fue derrotado y capturado. Después de esto Nuh le pidió ayuda al talentoso jefe militar Faik aunque no confiaba mucho en él. Pero Faik perdió la batalla a Bogra-khan y como dicen las fuentes fidedignas lo hizo adrede. Bujara se quedó indefensa. Y lo que más tarde Faik fue designado el gobernador de Termez y Balj sólo comprueba el hecho de su traición. La derrota del emir de Bujara Nuh II ibn Mansur lo hizo abandonar la capital. Pero sucedió que Bogra-khan se puso enfermo y se fue de Bujara. Nuh aprovechó este hecho y dirigió sus tropas a Bujara, apoyado por Abuali. Pero Bogra-khan abandonó no sólo Bujara sino también Samarkanda y camino a Kashgar se murió.

En 996 los Karajánidas otra vez atacaron Bujara. Después de la muerte de Bogra-khan el caudillo de los Karajánidas se hizo Nasr. En 999 Bujara fue conquistada definitivamente por los gobernadores karajánidas, cuyo poder se mantuvo aquí hasta 1212.

La llegada de los mongoles y de Gengiz-khan a Bujara.
Los invasores mongoles utilizaron en Asia Central las tácticas bélicas comprobadas en las anteriores marchas militares, es decir expoliaciones, incendios, exterminación masiva de la población civil, destrucción de los monumentos arquitectónicos. No les paraba nada, ni edad ni género de sus víctimas.

Los mongoloes dirigidos por Gergiz-khan llegaron a Bujara en febrero de 1220. La guarnición de la ciudad no era numerosa - sólo 12 ó 20 mil soldados. La población de la ciudad les mostró una resistencia encarnizada a los invasores, pero la traición del clero y la pasividad de los jefes militares llevaron a la derrota de Bujara.

Las puertas de la ciudad fueron alevosamente abiertas, pero la entrada de Gengiz-khan y su ejército no significaba la rendición de la ciudad, porque 400 patriotas que no querían convertirse en los esclavos, se fortificaron en el Ark de Bujara donde se defendieron heroicamente durante 12 días. Pero cuando Bujara se encontró en la disposición completa de Gengiz-khan él demandó las listas de valores materiales y sobre todo los de plata. Él obligó a los ricos y nobles entregarle sus propiedades e informarle sobre la propiedad de otras personas. Cuando todos los valores materiales se concentraron en sus manos Gengiz-khan entregó la ciudad al saqueo.

En resultado mucha gente fue capturada, entre ellos había muchos artesanos, a los que utilizaron como la mano de obra. Durante la invasión mongola Bujara dos veces en 1220 y 1273 fue saqueada, incendiada y desolada. La noticia sobre la derrota de Bujara se extendió rápidamente por todo Maveranahr y a pesar del pánico y miedo, en general la población estaba dispuesta a defender su independencia. Pero los esfuerzos heroicos de la población mal organizada no dieron resultados porque los jefes militares eran incapaces y los representantes del clero y aristocracia eran traidores.

Para gobernar en las regiones conquistadas de Maverannahr los mongoles recurrieron a la ayuda de los comerciantes musulmanes que habían traicionado a sus compatriotas durante la guerra. Efectivamente los mongoles se las dieron en arriendo.

A partir de la gobernación de los Timúridas hasta la formación de la República Socialista Soviética de Uzbekistán.
Aprovechando la inestabilidad de la zona después de la invasión mongola Amir Timur se hizo con el poder en la región. Así en 1370 Bujara formó parte de su gran imperio. Pero Bujara perdió su importancia política porque la capital se hizo Samarkanda, una ciudad maravillosa en todos los sentidos. Durante el gobierno de Ulugbek, nieto de Timur, Bujara se hace el centro cultural del imperio.

En 1506 Bujara fue conquistada por la nueva dinastía de los Shaybánidas, que eran las tribus sedentarias y nómadas de los uzbekos. Los primeros años de la gobernación de esta dinastía la capital fue Samarkanda. Pero a partir de la segunda mitad del siglo 16, durante el gobierno de Abdullakhan (1557-1598) el centro político se hizo Bujara y el imperio mismo empezó a llamarse el Khanato de Bujara. Es cuando se nota el desarrollo de la economía del Khanato de Bujara. En aquel entonces fueron construidos muchos monumentos arquitectónicos que ahora determinan el aspecto del casco antiguo de la ciudad. En la segunda mitad del siglo 16 durante la gobernación de los Shaibánidas los jeques Yuibares, que poseían mucha tierra en los alrededores de Bujara (Chor-Bakr), tenían mucho poder e influencia.

En 1595 en el Khanato de Bujara empezó a gobernar la nueva dinastía de los Ashtrakhánidas, así llamada por provenir de los reyes de Astrakhan. Al final de su gobernación en el siglo 17 el Khanato de Bujara ya había perdido su importancia económica y política. El declive de la economía provocó la disminuición de la construcción en la ciudad.

En 1740 el rey persa Nodir emprendió una marcha militar contra Bujara. Al conquistar el Khanato de Bujara el dejó de gobernador a Muhammed Rahim que pronto se proclamó el emir (comandante) y fundó la nueva dinastía de los Manguitas (1753-1920). Esta dinastía existió hasta la caída del emirato y establecimiento del poder soviético en la región. El período de la gobernación de los Manguitas fue el tiempo más lúgubre en la historia de Bujara. Las artesanias, ciencia, poesía, artes entraron en declive, se disminuyó el negocio.

En los años 60-70 del siglo 19 el gobierno ruso empezó la conquista del emirato de Bujara. El emirato no estaba preparado para la guerra con Rusia, su ejército no representaba ninguna fuerza militar seria. En 1868 las tropas de Bujara sufrieron una derrota en la batalla sangrienta al lado de Zerabulak. Según la petición del emir se concertó la paz y Rusia empezó a ejercer su protectorado sobre el emirato de Bujara.

El 2 de septiembre de 1920 en Bujara se estalló la revolución pública, en el resultado de la cual el emir fue destronado y se proclamó la República Popular Soviética de Bujara que existió hasta 1924, después de que Bujara como el centro administrativo de la provincia de Bujara formó parte de la República Socialista de Uzbekistán.

Independencia.
Hoy en día está abierta la nueva página en la historia de la ciudad antigua. Bujara que forma parte del Uzbekistán independiente vive el tiempo de su renacimiento y renovación. La aspiración de los habitantes de Bujara hacia la vida civilizada, el deseo de vivir de manera democrática, libre, el incremento de la conciencia nacional condicionaron muchos cambios progresivos que pasan actualmente. Aquí se forma un nuevo sistema de la administración de la economía nacional. Los habitantes ya se han acostumbrado a las empresas de arriendo, sociedades anónimas, consorcios, empresas mixtas y formas mixtas de propiedad. A partir de 1992 en conformidad con las tradiciones populares y la experiencia de los países desarrollados democráticos empezó a funcionar la Ley de Reorganización de las autoridades locales: se designaron los Hokimes de las ciudades y regiones, lo que indica una nueva etapa en el desarrollo de sistema político y estatal. Desde 1989 la lengua uzbeka es la lengua estatal. También en la ciudad funcionan diferentes centros nacionales como el ruso, tayico, coreano, armenio, hebreo, turcomano y turco.


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